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martes, 20 de mayo de 2014

Sorteo celebración en Facebook

Siiiiiii, ole, ole y ole.

Por si alguno de los que pasáis por aquí pero no por facebook no se ha enterado, la fanpage de Beybe ha alcanzado los 100 Me gusta. Muchas gracias a todos.

Para celebrarlo ya gradecéroslo, durante esta semana podréis participar en un sorteo especial para esos fans selectos, jejeje. 

El premio es a elegir entre unos banderines

banderines de tela

O un saquito térmico de semillas de cualquiera de los dos modelos

sacos térmicos de semillas


También podréis elegir las telas.

Requisitos para participar:

-Darle a Me gusta a la fanpage de facebook de Beybe, si no lo habéis hecho ya.
-Dejar un comentario en la entrada del sorteo diciendo qué premio os gustaría más.
-Compartir la entrada del sorteo en vuestro muro de facebook de forma pública.



cartel sorteo




Y eso es todo :)


Mucha suerte a todos!!

miércoles, 9 de abril de 2014

A toda máquina

Tengo la máquina que echa humo. Menos mal que la engrasé hace poco, que si no me habría tocado hacerlo en medio de todos los proyectos que están saliendo de ella poco a poco.
El caso es que de esos nuevos proyectos aún no puedo hablar, de algunos porque hay que esperar un poquito y de la mayoría porque están a medio hacer y no hay nada que enseñar.

Pero hace poquito me llegaron unas fotos de dónde están algunas de las primeras creaciones de Beybe, aquéllos banderines que viajaron a Madrid.

Banderines / bunting


Aquí están en la tienda de Great Kingdom, que como ya os conté, fueron quienes dieron el impulso final para empezar con esta iniciativa. 
Desde aquí volaron algunos banderines hacia su nueva casa.

Banderines / bunting

Banderines / bunting

Es una guardería, el sitio perfecto por el que empezar :)
Se les ve en su salsa, ¿verdad?

Y tras este post exprés, me despido para seguir dándole al pedal. Enseguida volveré con novedades que enseñaros.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Cose que te cose

Así ando, pegadita a la máquina de coser para tener todo listo para el viernes, que me voy a Madrid a entregar una caja llena de banderines. Y no sabéis cuánto me fastidia tener que primar la productividad y hacerlo todo por fases, porque no podré enseñaros nada todavía. 




Pero pronto, muy pronto...


viernes, 14 de febrero de 2014

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...

...que ya tengo cortadas todas las telas, que es San Valentín y que he encontrado un editor de fotos online que hasta yo sé usar más o menos (parece sacado de Barrio Sésamo, como a mí me gusta que sea cualquier cosa de software)... ¡tachán!! Mirad que collage tan apropiado para la ocasión he montado para vosotros. 


Es la última vez que esos triangulitos multicolores de tela estarán apiñados en rebaño y separados unos de otros. A partir de ahora van a empezar a formar en hileras de a uno y a entrenarse para decorar el rincón que les escojáis.

Empiezo con la operación.

¡Feliz finde!

jueves, 13 de febrero de 2014

Resurrección

Algunos os estaréis preguntando: ¿dónde se ha metido esta chica? 
O puede que no. 
Pero me da lo mismo, os lo voy a explicar.

Como creo que ya dejé bastante claro en el último post, tenía un examen horripilante el viernes pasado. De esos que te dejan los ojos rojos, el cerebro como una centrifugadora y el ánimo por los suelos mientras estudias, y la cabeza aún dando las últimas vueltas y la mano hecha polvo (yo al menos ya no estoy acostumbrada a escribir hojas y hojas con boli) después de hacerlo.

Pero hay que buscarle la parte positiva a todo. Según sales del aula donde has pasado las dos últimas horas exprimiendo la esponja en la que se había convertido tu cerebro, te sientes ligera cual pajarillo, y con el viento que soplaba ese día poco me faltó para echar a volar. Crees que te ha salido bien (aunque ahora entres como de puntillas y temblando a mirar las notas cada dos por tres, cuando sabes perfectamente que la celeridad no es una de las virtudes de tus profes a la hora de corregir), estás contenta y... ¡es viernes!
Lo bueno de terminar los exámenes un viernes es que tienes todo el fin de semana ahí para celebrarlo con propiedad. 

Empieza la celebración post-examen. Cena de pintxos y potes con los amigos. Y esa vez dejas el coche en el garaje, que para algo te has mudado a la semicivilzación y puedes volver andando. Así que vas a vinos desde la primera ronda y culminas la noche con una copa bien puesta, charlando y riendo. Voy a confesar, me compré una carolina para rematar al llegar a casa, como autopremio por ser yo ^^



El sábado de nuevo cena con los amigos, esta vez sentados y con platos (cubiertos no, qué ya serían ganas de manchar a lo tonto y además era picoteo y hamburguesa) y despues... ¡fiesta! y más copas de las que puedo recordar.


Aquí empieza ya la resaca post-celebración, post-exámenes. Por suerte no fue grave y me dediqué a no hacer absolutamente nada en todo el día.

Vale, eso me da una coartada hasta el domingo. ¿Y desde entonces? Que estamos a jueves. ¿No decías que la resaca había sido leve?
Pue sí, también tengo excusa para eso, y es solo recuperación. Eliminar cualquier atisbo de apuntes que me recordara el examen lleva su tiempo. Y además tenía la máquina de coser aparcada en un rincón desde hacía tiempo y había que recuperar el tiempo perdido. Así que he estado corta que te corta y cose que te cose. 
El 21 de febrero me voy a Madrid a pasar el fin de semana y quiero llevar una remesa lo más surtida posible de guirnaldas de banderines para que se empiecen a vender como churros. Tengo el firme propósito de ¿abanderar? ¿abanderinear? ¿buntear? (tendré que acuñar alguna de esas) todas las casas y fiestas del país.


Y eso es todo por hoy, voy a seguir cosiendo.

Hasta x (también tengo el firme propósito de recuperar los posts diarios, veremos si lo consigo).

jueves, 30 de enero de 2014

Popurrí

Ayer me tomé el día libre de blog aprovechando que terminé con la colección de las chicas R. Que parece que no, pero inventarse una historia nueva al día, por cortita que sea, agota la creatividad. Al menos a mí me pasa, aunque puede que sea falta de costumbre. 
Además, tengo un examen el martes que viene, así que hay que enfocar las energías en otra cosa (mucho más aburrida, para qué os voy a engañar). Hasta después del examen no retomaré los cuentos. Pero espero poder sacar un ratillo para no abandonaros del todo.



De momento, y para hoy, os dejo las fotos de las cintas que tengo para unir los banderines:





También os voy a presentar las nuevas secciones que hay en el menú superior. 
En "A la carta" podréis ver todas las telas y cintas que tengo ahora mismo, combinarlas como más os guste, con las medidas y el número de banderines que queráis, y mandarme un mensajito por cualquier vía para preguntar o sugerir montajes.
En "Una tela, una historia" veréis una recopilación de todos los cuentos que voy escribiendo, en orden de publicación, por si os habéis perdido alguno o queréis releerlos.


Y esto es todo por hoy.

Disfrutad de la nieve a los que os haya caído :)


jueves, 23 de enero de 2014

Una tela, una historia: Ruth

Frío. Mucha luz. Mucho ruido. Por eso llora Ruth.
No sabe que ha tenido mucha suerte. Enseguida estará calentita, arropada y bebiendo algo dulce y delicioso. 
Ya la quieren. En realidad la quieren desde antes de conocerla. Y ha costado mucho traerla. Que se lo digan a su madre, que sigue exhausta acostada en la camilla tras varias horas de parto. Y aun así, está deseando verla y cuidar de ella.

Va a vivir en una casa preciosa, con un jardín y una valla blanca. Todavía no está allí, pero dentro de unos años, en el jardín habrá un columpio, también blanco. Le han preparado una habitación de cuento de hadas, llena de flores y corazones. 

Irá a un buen colegio, llevará vestidos bonitos, tendrá juguetes nuevos y tal vez hasta un perro. Su padre ya está a punto de ceder en ese tema.

Han preparado una fiesta de bienvenida para cuando llegue a casa, con regalos, dulces, globos y guirnaldas de banderines. Ella no se va a dar cuenta, claro. Ni siquiera lo recordará. Pero más adelante sonreirá al ver las fotos. Irá a verla toda la familia y un montón de amigos de sus padres, y todos dirán lo guapa que es y le sacarán parecidos. De esto sí podrá acordarse porque se repetirá muchas veces. Casi cada vez que la vean durante unos años.

Pero ahora sólo llora porque tiene frío, porque hay mucha luz y mucho ruido.

No sabe que ha tenido mucha suerte.


martes, 21 de enero de 2014

Pepa y el bunting

Ya os enseñé en mi segundo post algunos usos de los banderines en decoración. Pero hoy quiero compartir unas fotos de una casa real de alguien que conozco (ya lo siento, pero para mí siempre serás Pepa :p), para que no parezca todo de revista.



Me encantan los de la cocina. Le dan un toque muy especial y hogareño. Además, al ser de tela, pueden ir directos a la lavadora sin ningún problema y quedan como nuevos.




Y no me digáis que no alegran la academia de inglés que acaban de estrenar. Toda la decoración es muy acogedora. Tanto que no parece que vayas a clase. Estoy segura de que a los niños les encantará :)


Y como no sólo de tela vive el bunting, también os traigo algunos ejemplos de otros estilos de esta técnica de decoración:



Estos son de madera y cuerda. Los corazones para el dormitorio de los mayores y las estrellas para el del peque. Los primeros le dan un aspecto romántico a las cortinas. Pero los segundos... me tienen enamorada. Quedan genial en ese mueble y se pueden pintar para combinarlos con cualquier decoración.
De momento me voy a centrar en los de tela, pero más adelante, quién sabe. Lo mismo me da por explorar nuevos retos.


Yo no hago más que mirar y remirar mi casa a ver dónde puedo colocarlos. Hay tantas posibilidades... ¿Vosotros ya lo habéis pensado?

lunes, 20 de enero de 2014

Telas y logos

Empiezo la semana presumiendo. Por partida doble.

Si habéis pasado por la página de facebook, ya habréis visto lo que voy a enseñar hoy. Pero esta será la versión extendida con comentarios del director.

Lo primero, el resultado de mis compras con las que me despedí el viernes.
Vivo en un pueblo pequeño en el que sólo hay una tienda de telas propiamente dicha. Y aunque sé que me tocará hacer incursiones por ciudades con más oferta, ir a la caza de tiendas bien surtidas y rebuscar entre retales, decidí empezar por los alrededores. Y no se dio nada mal:


No tenían demasiadas telas coloridas y floreadas. Las de colores más vivos y motivos más alegres, tenían el fondo blanco y los dibujos grandes y separados, así que no servían a mis fines. Pero al final conseguí idear un par de colecciones con lo que había por allí. Una en todos rosas y otra en tonos azules. Niñas y niños. O no. Ya veremos cómo las combino una vez tenga los banderines hechos y pueda jugar a hacer puzzles y mezclar a mi antojo. O al vuestro.
Así de primeras las combinaciones que se me ocurren se ven claramente en la disposición de las telas en la imagen. Columna izquierda con base rosa, columna derecha con base azul y cintas variadas para cada guirnalda. Pero se agradecen sugerencias ;)



Y lo segundo, por lo que sí que quiero presumir un montón, es por el fantástico logo y su correspondiente favicon (yo tampoco sabía lo que era un favicon, hasta que hace poquito me lo explicó el mismo artista que ha hecho el mío. Si queréis saber más, podéis pinchar aquí) que ahora coronan este blog:



Mikel es un jovencísimo diseñador gráfico que desborda creatividad y hace gala de un gran sentido de la estética (y además es mi primo, que al final todo queda en familia, jejeje). Todas las creaciones que le he visto son preciosas, y mi beybe colorido me enamoró en cuanto abrí el mail.
Sin embargo hay una cosa en la que todavía no nos ponemos del todo de acuerdo. Él opina que debería poner el fondo blanco y, aunque estoy convencida de que técnicamente tiene razón, me da un poco de miedo quitar esa franja verdosa de ahí arriba. Me vendrían bien más opiniones. ¿Qué decís?

viernes, 17 de enero de 2014

¿Y de dónde sale esto?

La gente que me conoce, puede pensar que de repente algo ha hecho clic en mi cabeza y me ha dado por ponerme a hacer y hablar de banderines como loca.


Y en parte tendrían razón. Pero sólo en parte.

Sí, lo de los banderines es nuevo. Pero las ganas de hacer cosas con las manos, cosas bonitas que dejen volar la imaginación, es una idea que me ronda desde hace mucho tiempo. 

Cuando la entrada de trabajo cayó en picado hasta convertir mi mente en un papel en blanco en el que poder idear cualquier idea... ese fue el problema. Demasiadas ideas bullendo y peleando por salir que crearon un efecto embudo. Curiosamente, mi máquina de coser estaba guardadita en su armario y sólo salía en momentos puntuales, para coger bajos de pantalones o arreglar algún descosido. No sé porqué nunca la tuve en cuenta más que como un apoyo a los proyectos que se me ocurrían.

Por suerte, hace unos días me topé con el catalizador, que desatascó el embudo de ideas e hizo que centrara mi energía en un proyecto concreto: banderines.


¿Que por qué banderines?   

http://greatkingdom.co.uk/es/HomeEs una historia bonita. 
Tengo una prima que hace poco ha estrenado chico, vida y bebé soñados. Y no pongo al chico en primer lugar por casualidad. Los grandes amores lo contagian todo, y como el muchacho en cuestión es inglés, el amor de mi prima se ha extendido por todo lo que rodea la cultura inglesa. Así que la parejita ha puesto en marcha un proyecto en Madrid del que ya os hablaré en otra ocasión, que gira en torno al Reino Unido y que incluye una tienda de crafts de estilo inglés.

Por lo visto, en Inglaterra, o al menos en algunas zonas, los bunting o guirnaldas de banderines son tan comunes en las casas como aquí los felpudos. Menos útiles, vale, pero con muchas más posibilidades y mucho más bonitos.

En nuestra última conversación telefónica, de esas larguísimas de ponernos al día y de hacer repaso de su niño nuevo, de mi casa nueva, de su negocio nuevo, de mis proyectos en ciernes, etc, me dijo: oye, y tú que sabes coser, ¿por qué no haces bunting? que aquí en España son muy difíciles de conseguir y además carísimos los pocos que hay, y me vendrían bien para mi tienda.

Eso del bunting era nuevo para mí. Pero de fiestas sé un rato. Y toda fiesta que se precie tiene sus guirnaldas de lo que sea. Además, estoy en pleno proceso de montar mi piso y de tanto leer y ver fotos estoy haciendo un master en decoración hogareña a la última.
Así que en cuanto colgué, fui derechita a Google a ponerme al día sobre bunting, rescaté unos retales de tela que tenía por casa y me puse a hacer pruebas. El resultado es este:




Vale, es una guirnalda de sólo tres banderines pequeños y que además parecen tangas según un amigo mío (era la tela que tenía por casa, qué le vamos a hacer :D). Pero me sirvió de banco de pruebas y son mis banderas de salida.

Ahora me toca elegir telas bonitas, combinarlas y enseñaros los avances poco a poco. 

Hasta la próxima, ¡me voy de compras!

jueves, 16 de enero de 2014

Pero yo los llamo banderines

  Pues sí, para mí siempre han sido banderines. A lo sumo guirnaldas de banderines.

 

Los primeros que recuerdo son de plástico, unidos por una cuerda blanca, de colores lisos, decorando la plaza en las fiestas del pueblo.
 O su alternativa, también de plástico, pero rectangulares y con las banderas de distintos países.


 Sin embargo ahora van mucho más allá. Han evolucionado hasta convertirse en delicadas piezas hechas a mano, personalizables hasta el extremo y que pueden decorar cualquier cosa, desde la habitación de un bebé, hasta una fiesta de cumpleaños o una boda.


Dormitorios infantiles decorados con banderines
Dormitorios infantiles

Cuna de bebé decorada con banderines
Cuna de bebé

Boda decorada con banderines
Boda

Cumpleaños

Las posibilidades son infinitas, ya que se pueden hacer guirnaldas más o menos largas, del tamaño deseado y con los motivos que mejor se adapten a lo que estás buscando. Sólo es cuestión de encontrar las telas que hagan mágicos los rincones elegidos. Y telas hay para todos los gustos :)

Bunting


Origen del Bunting. ¿De dónde viene? ¿Qué es?


 El Bunting (o bunt) era originalmente un tipo específico de tejido ligero de lana comunmente conocido como tammy, fabricado a partir del siglo XVII, y que se utilizaba para la fabricación de cintas y banderas,  incluyendo banderas de señales para la Marina Real inglesa. Una de las propiedades que hicieron de esta tela la más adecuada para lazos y banderas fue su brillo, conseguido mediante un procedimiento que incluía el prensado en caliente



Hoy en día, "bunting" es un término utilizado para las decoraciones festivas de tela, o de plástico, papel o cartón que imitan la tela. Las formas típicas del bunting son cadenas o guirnaldas de banderas triangulares de colores unidaspor tiras de tela. Los colores son vivos y variados y los estampados a gusto del consumidor. 



 
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